jueves, 26 de febrero de 2015

Sí te pones enfrente de un espejo ¿Qué ves?



Hace unos días me atravesé con una cita relacionada con ser amable. El discurso me encantó y se los transcribo.

Puedo girar mi cabeza por un tipo bien parecido tanto como la chica de al lado. Pero sexy no me impresiona. Inteligente me impresiona, la fuerza de carácter me impresiona. Pero más que nada, me impresiona la amabilidad. La bondad, creo, viene de aprender duras lecciones, caer y levantarse. Viene de sobrevivir el fracaso y la pérdida. Implica comprehender la condición humana, perdonar muchos defectos y peculiaridades de la gente. Cuando veo alguien así, tiene toda mi admiración.
 
Acto seguido me puse a analizar si yo era amable. Porque sí esta cita es verdad yo ya he caído y levantado y quiero pensar que he aprendido de esto. Soy sobreviviente de fracasar y perder, y no solo por mi accidente sino desde tiempo antes. Creo en perdonar los defectos de los demás. Después de palomear todas las condicionantes y de estar pensando durante días, aún no llego a ninguna respuesta de sí soy amable. En definitiva quiero pensar que quiero serlo. Pero no veo claro sí lo soy.

Cuando me pongo frente al espejo no veo a una persona amable. De hecho, y siendo honesta, veo a una mujer triste y sin brillo pero ¿por qué? ¿Acaso mis deseos no se transforman y se perciben en el exterior? ¿Realmente que sucede? 

Lo que sí veo es que me esfuerzo demasiado. Demasiado en caer bien, demasiado en reir, demasiado en ser una buena persona. Pero ¿por qué? Y ahí sí pude elaborar una respuesta lógica. Desconozco si es verdad o mentira mi idea.

Hace un par de años dejé de ser Gabriela para ser Gabriela la de la silla de ruedas. No es que yo sola me ponga una etiqueta sino soy realista. Es evidente mi situación y dejando eso a un lado y dándolo como un dato dado. Siento y me he dado cuenta que me esfuerzo demasiado en “compensar” mi situación. Trato de ser linda, amable, educada, comprometida, responsable, humilde, etc. Pero últimamente ya no sé me da. Me estoy cansando de empujarme a compensar mis debilidades. Estoy cansándome de tratar y tratar y de repente ¡pum! un ligero comentario, acción y es como un terremoto que me desbalancea y me vuelve a poner creo que mas allá de la línea de inicio. Ya que luego me pregunto ¿para que?

Quiero que llegue un momento en el que me vea en el espejo y vea a una mujer amable. Amable como lo dice la cita

“I can get my head turned by a good-looking guy as much as the next girl. But sexy doesn't impress me. Smart impresses me, strength of character impresses me. But most of all, I am impressed by kindness. Kindness, I think, comes from learning hard lessons well, from falling and picking yourself up. It comes from surviving failure and loss. It implies an understanding of the human condition, forgives its many flaws and quirks. When I see that in someone, it fills me with admiration.”

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