miércoles, 29 de enero de 2014

¿Discapacitado, invalido, minusvalido, especial?

Nuevamente abandoné mis responsabilidades bloggeras, ya es 29 y yo apenas reportándome. Gracias que mi ausencia ha sido por mi día a día tan agitado y no por enfermedad o algo así. No es que no tenga un momento para escribir de vez en cuando sino el hecho de darme el tiempo para hacerlo.

En fin, hay muchas anécdotas que contar desde positivas hasta negativas, pasando por todo el espectro de frustraciones. Y como no quiero escribir de algo negativo hoy (tal vez mañana si) compartiré mi fin de semana turístico. Me sorprendí muchísimo al darme cuenta que puedo disfrutar de un fin de semana lindo con amigos.

Un gran amigo poblano vino a darme la vuelta a Monterrey. Como era de esperarse tuve mucho estrés previo al como íbamos a interactuar. Es decir, el hecho de estar con él 100% y no tener apoyo de mi enfermera o alguien de mi familia que ya estuviera familiarizado conmigo.

Mi amigo se comportó a la altura y nunca me hizo sentir como una carga o algo que lo detuviera. Por momentos olvidé (aunque no sea fácil) mi discapacidad. Cuando tuvo dudas de algo preguntaba y eso me hizo sentir entendida.

Fuimos a un parque público abierto para dominguear y en el museo al acercarnos al mostrador quedé muy abajo. Aquí el taquillero al saber que mi amigo veía y hablaba hacia abajo asumió que venía con su hija y preguntó “¿un adulto y una nena?” a lo cual mi amigo titubeó y dijo “un adulto y un discapacitado”. Tengo que ser sincera que sus palabras me atravesaron el pecho pero no dije nada.

Pasaron muchas horas y estando en el carro mi amigo me preguntó que no supo que decirle al taquillero que si era correcta su respuesta. Aquí tengo que decir que aunque hace unos meses me daba igual cualquier término ya no. Me he documentado y he formado mi opinión y argumento. No estoy de acuerdo con el término discapacitado. Le comenté que prefiero persona con discapacidad ¿por qué? Básicamente lingüísticamente la palabra discapacitado es un sustantivo que distingue y aísla totalmente. Soy una persona. Este es el sustantivo que prefiero, por favor no deshumanicen a las personas, no soy una inválida, ni una discapacitada, minusválida, disminuida, lisiada, o todo lo que termine en “ada”. No soy mi discapacidad. Antes de todo soy una persona.

Esto puede leerse como algo muy payaso pero las palabras son una de nuestras formas de comunicación de ideas más fuerte y el utilizar lenguaje “correcto” no discriminatorio nos ayuda a formar un entorno mas humano.

Mi amigo (al igual que yo) somos nuevos en esto y ambos aprendemos juntos. Estoy segurísima que mi amigo no volverá a referirse a mi o a alguien con alguna discapacidad con un sustantivo así.  A todo aquel que me lea le pido lo mismo.

Antes de cualquier enfermedad, lesión, diferencia de cualquier índole (positiva o negativa) todos somos personas.

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