sábado, 4 de enero de 2014

Año nuevo ¿vida nueva?



Estamos iniciando un nuevo año y mas allá de las uvas, calzoncillos de colores, barrer, salir corriendo con maletas, propósitos y buenos deseos me he puesto a analizar las inmensas diferencias entre esta época contra la misma época del año pasado. ¿Ustedes lo han hecho? ¿De que forma ha cambiado mi vida com respecto al año pasado? El día a día a veces nos consume y no nos detenemos a pensar en esto tan básico. Sí pudiera escribir todas mis diferencias sería una historia de nunca acabar. Sin lugar a duda la diferencia mas grande es la calidez de mi corazón. Ohhhh que cursi jajajaja

El año pasado estaba ausente, luchaba por estar pero mi alma sentía un dolor inmenso que no tenía cobijo y no sabía que hacer o como hacerle. Estaba totalmente perdida y fue el 31 de diciembre de 2012 que dije basta, no puedo con esta pesadez, este dolor, esta pérdida no debe de dejarme fuera del gran juego de la vida. Con mis manos desprotegidas empujé mi silla, me alejé de la cocina, me dirigí a mi cuarto y lloré. 

Y pregunté ¿esto ya va a mejorar verdad? ¿Esto ya es el fondo? La respuesta hasta ahora ha sido, sí, este fue el fondo. Ahora todo para arriba. 2013 fue un año lleno de reencuentros, estabilidad y desarrollo. Cambios mínimos pero altamente determinantes.

Por fin había terminado mi etapa de lamento y dolor. Obviamente no quiero decir que no tengo días malos pero ¿quién no? Había decidido ponerle fin a mi sufrimiento y sin saber poco a poco lo estoy logrando. No creo que haya sido solo el hecho de decir ya basta sino el día a día que me ha empujado a sentirme mas yo.

Una de las mas importantes era que el año pasado había sido la primera navidad con mi lesión, tenía mucho dolor físico y emocional. Digamos que estaba en la etapa mas vulnerable de mi vida. Y ahora siendo la segunda navidad en silla hay una diferencia inmensa. Siento que he regresado de alguna manera. Ya volví a dirigir la cena de navidad, he empujado a hacer las cosas que hacíamos y aunque no tuvimos árbol de navidad por segundo año ahora no fue por el sufrimiento y dolor familiar sino porque se suponía que no pasaríamos la navidad en esta casa.

Esta navidad y año nuevo volvimos a cocinar cosas no tan comunes para nosotros. Pasamos una bonita cena familiar, brindamos, volví a sentir un grado de positivismo que ya habíamos perdido y por fin empezamos a hablar de viajes y proyectos familiares. Digo por fin porque el año pasado todos eramos unos fantasmas, viviamos el día a día sin objetivo. Digamos que estaba la familia en piloto automático y ahora es suuuuumamente diferente. Se siente nuevamente la vibra familiar tan peculiar de cada hogar.

Lo que me pregunto ahora es ¿cuándo es un buen momento para cambiar el enfoque y tratar de ser feliz? Creo que cualquier día es excelente para un nuevo comienzo para una nueva vida, la vida que de verdad queremos tener. Mi vida es totalmente diferente a la de hace un año o la del año anterior y aunque la evida es diferente yo sigo tratando de ser autentica y ser Gabriela llena de muchos deseos, propósitos, proyectos y aventuras que vivir. 

Cuando veamos cada día como un nuevo día con la oportunidad de ser feliz es cuando poco a poco lo somos. Tratemos de hacer esto cada día. O al menos eso es lo que pienso. 

Mil bendiciones, muchos besos y cerezas.

P.D. ¡Hicimos un pan de cerezas sumamente rico en año nuevo!


1 comentario:

  1. Yeeei... ya me puse al corriente con Todo tu Blog..! Prometo no retrasarme y seguir en contacto..!!

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