martes, 28 de mayo de 2013

¡Roca fuerte!

Hello!

No hace mucho escuché esta frase de "Roca Fuerte" y aunque erróneamente la utilicé al principio ahora la aplico de manera correcta. Lo que realmente me ha sostenido en mi vida y sobretodo este último año después de mi lesión ha sido mi familia. No cabe duda que tengo una familia muy peculiar que sin duda se ha vuelto lo mas fuerte en mi vida. No escogemos en que familia nacer. Todas las familias (así como los individuos que la forman) tienen sus rasgos y características positivas y negativas.

Mis padres me cuidaron lo mas que pudieron de pequeña y creo que me han procurado muchísimo mas este ultimo año. Mi hermanita lo intenta y cada vez me apoya mas. Mi hermano a distancia me da alegría. Es dificil pensar en una recuperación sin ellos. Desde el momento del accidente han estado ahí al pie del cañón. 

Cuando me encontré paralizada hace diez meses, podría definirlo como si me hubieses aventado a un volcán. Un volcán tan caliente que derretía totalmente mi ser. El hecho de derretir mi habilidad de caminar no era peor que el derretir mi habilidad de lavarme los dientes o mi habilidad de llevar mi mano a la cara o mi habilidad de escribir.

Mi corazón se derritió cada vez que intentaba (sin lograrlo) ponerme la sábana encima, o cada que intentaba girar mi cabeza porque la luz me molestaba, o cada vez que intentaba respirar y me ahogaba. 

El calor del volcán era algo indescriptible, algo mucho mas caliente que cualquier cosa que hubiese experimentado en mis 28 años. Pero no siento calor, aunque estemos en el sol de verano de Monterrey, yo no sentía calor. Al contrario los primeros 9 meses solo sentía frío. Helado.

Cuando te lesionas a nivel cervical (aka "rompes el cuello"), lo primero que se te descompone es el poder controlar la temperatura. Si han estado conmigo en algún momento veran que cualquier temperatura menor a 25C es fresco o frío para mi. Y traigo siempre cubierto mi cuello, ya sea una bufanda o un fulard. Durante los primeros 9 meses sentía una descarga fría en el cuerpo constante.

El único lugar donde no me sentía con frío era en el carro con los vidrios arriba y con la calefacción. Mis papás y mi hermana me llevaban a terapia diaria y aunque todos querían prender el clima o bajar las ventanillas, yo les pedía que no lo hicieran. Era un frío insoportable. Yo entendía que era yo a la que no le servia el termostato, a ellos si les funcionaba y morían de calor. Pero nunca se quejaron. Solo me llevaban a terapia manejando casi una hora con los vidrios arriba y con la calefación puesta.

Mi familia siempre ha estado conmigo. Han estado ahí ayudandome, luego solo a mi lado mientras yo batallo tomando una cuchara, o mientras trato de tomar el control de la t.v., o tiro el control, levanto o me quedo atorada con la cabeza entre mis rodillas porque no puedo levantar el pecho.

Mi familia ayudó. Mi familia esperó. Mi familia observó y aplaudió. Ellos han estado a mi lado, no solo en el carro calientisimo. Sin poder ayudar y sin poder dejarme tampoco. Ellos son mi roca fuerte.

Mi familia pudo haber abierto la ventana del carro, pudo haberme dado de comer en la boca (y lo hicieron 3 meses), pudieron haber prendido la tele o pasarme el control o ayudarme a levantar del pecho y estar sentada nuevamente en la silla y no haber estado atorada mas de una hora con la cabeza en mis rodillas. Ellos pudieron hacer todo esto. Pero no lo hicieron.

En su lugar solo se quedaron a mi lado, me vieron batallar e incluso llorar de desesperación. Se fueron cuando hubiera sido mas facil y menos doloroso quedarse y ayudarme. ¿Por qué? Porque son mi roca fuerte en este volcán. 

No sé que hubiera sido de mi, sin ellos. Ellos han sido tan fuertes ya que no solo cargan su ser sino aligeran el mío. Lo aligeran para que poco a poco me fortalezca y pueda sostener nuevamente mi ser.

Le doy muchas gracias a mi familia por ayudarme cuando lo necesito y quedarse a un lado cuando tambien es necesario. Sigo en proceso de fortalecimiento pero sé que con mi familia como roca fuerte de esta volcán saldré fortalecida.

¿Ustedes ya reconocieron su roca fuerte? Tuve que enfrentarme a un gran reto para reconocer quienes eran mi fortaleza. No esperen a tener una adversidad tan grande como la mía para identificarla.

No me resta mas que mandarles besos y cerezas! .

No hay comentarios:

Publicar un comentario