domingo, 26 de mayo de 2013

¿Nos alejamos? O ¿se alejan?

Hola,

Pasaron varios meses desde mi accidente para que fuese posible salir de mi cuarto. Primero por la barrera física, es decir, por mi lesión; después por mi barrera mental de que no quería ser vista por conocidos ni por desconocidos. Después de diez meses reconstruyendo esta nueva vida ya no hay manera de quedarme en casa. Siempre me ha gustado andar de arriba para abajo y creo que eso no va a cambiar mucho. Claro que ahora en lugar de hacer veinte cosas, solo hago dos jajajaja soy aún muy lentium jejeje.

Dentro de mis actividades semanales tengo una reunión con unos chavos con discapacidad adquirida. Y escucho muy a menudo, demasiado de hecho, a personas que han entrado al mundo de la lesión medular lamentarse de que desde el momento de su accidente su vida social cambió, sus novias/os, esposas/os y amigos se fueron alejando de a poco, hasta el punto de encontrarse semi solos en el mundo. 

Wooow, este discurso rompe mi corazón cada que lo escucho porque cada que me lo dicen toda la actitud que me presentan es fuerte pero los ojos no mienten. Esta situación, desafortunadamente, es más común de lo que debería ser, y no ayuda mucho en el proceso de rehabilitación y reincorporación a la vida de una persona que adquiere una discapacidad. Pero es importante hacer un análisis, de pronto un autoanálisis, del porque esto sucede, por que si lo que cambia es nuestra forma de desplazarnos (y muchas otras pequeñisimas cosas) vemos alejarse a las personas que queremos. ¿Son ellos los que se alejan? O ¿somos nosotros los que los vamos llevando a ello? O ¿será una mezcla de los dos? 

Me gusta analizar y a veces pregunto mucho. Solo comentaré la historia de un chavo. La verdad me pasé de preguntona con este chavo pero pues que puedo hacer? Así soy yo jajajaja

He escuchado historias de terror que digo que si hubiese sido ese mi caso tal vez no estaría escribiendo esto por el simple hecho de que no seguría en el mundo. El caso es de un chavo que a los 22 años se lesionó, era estudiante, se tiró a la alberca, cayó mal y tiene una lesión C4 completa, no tuvo apoyo familiar de ningún tipo. Lleva 4 años en esto. Todos los amigos y familia se alejaron. Según él todo el mundo se alejó porque él los corría. Él empujó a que todo el mundo se alejara. Los convenció de alejarse.

Escuché su discurso y siento que es hasta cierto punto su verdad, su percepción, pero no la compro al cien. Digo no me la tiene que vender, obvio, pero el hecho de que me diga que fue abandonado a su suerte dos años. Pensé C'mon! si hubiese sido dejado a su suerte dos años no hubiese sobrevivido ni un día. Literal, eres dependiente de tooooooodos para toooooodo los primeros meses. En verdad, no puedes ni siquiera tocarte la nariz los primeros tres meses. Gracias a muchas cosas ya no soy taaaaaan dependiente y este chavo mucho menos jeje. No le dije nada en este momento porque no era correcto llevar la conversación desde mi punto de vista. Si lo confrontaba ya no terminaría diciendome nada y en verdad quería saber por que daba todo el discurso de soledad por su discapacidad.

Es muy común que cuando alguien adquiere una discapacidad como la lesión medular, su primera reacción sea quererse morir, preguntarse si la vida “así” tiene aún sentido, si no se convirtió en una carga para sus seres cercanos. Hasta aquí, creo que todos lo llegamos a pensar; El problema radica en que muchos no superan esta sensación. Y continúan lamentandose y cayendo en un estado depresivo que necesita apoyo psicológico. 

La manera en la que sentimos somos percibidos en la silla de ruedas cambia de acuerdo a la fase en la que nos encontremos. La primera fase es la de lamento. En la que empezamos nosotros mismos, sin que nadie  a nuestro lado diga nada que nos dejen que nadie merece tener a alguien límitado a su lado. Pedimos esto porque no entendemos nada a nuestro alrededor, no sabemos que realmente después de unos meses mejoraremos y poco a poco volveremos a ser menos dependientes. Si fuese psicologo diría que es la etapa de shock, en la que pedimos a todos, padres, hermanos, amigos, pareja que se alejen que merecen a alguien que pueda caminar, que no queremos estorbarle a nadie. 

Dentro de la plática con el chico le pregunté que el porque sentía que todo el mundo lo abandonó y me dijo que si hiciéramos una encuesta, el 90% de las parejas y amigos contestarían que se quieren quedar a nuestro lado, que no importa lo que sucedió, que lo superaran junto a nosotros, pero no, nosotros insistimos tanto, que las terminamos convenciendo. Mmmmhhhh no creo que pase exactamente esto. Considero que de todos los factores que hacen que las relaciones (de cualquier tipo) terminen tanto con personas con discapacidad así como en personas convencionales se puede resumir en el factor de cambio. 

Nadie está preparado para vivir una lesión medular. Los que adquieren la lesión están igual de pérdidos que la persona a su lado. Para la persona a su lado existe la opción de alejarse o quedarse, el lesionado no tiene opción. El lesionado pide que se le deje y es aquí donde mucha gente al desconocer la situación piensa que la vida será horrible de ahora en adelante y decide marcharse. Cuando una persona lesionada es tratada, rehabilitada y readaptada, esto no sucede. La vida pasa de horriblemente espantosa no manejable a espantosa no manejable a no manejable a manejable. Finalmente pasa a ser una vida con limitaciones pero puede ser una vida linda si así lo quiere y lo busca la persona lesionada. Obviamente no quiero decir ni que piensen que tapo el sol con el dedo, la lesión continúa pero poco a poco se puede volver a sonreír. Solo que este proceso es leeeeeeento y muchas personas no esperan a ver este proceso. 

Las personas que se alejan mas rápidamente son aquellas con las cuales exitía una relación muy débil o aquellas con las que solo se practicaba una actividad la cual ya no se puede realizar de manera temporal o permanente. En mi caso por ejemplo tenía unas cuantas relaciones que se basaban en salir los fines de semana y al ya no tener esa actividad en común se rompió la relación. Es naturaleza humana simplemente. Las relaciones y amistades se basan en actividades en común y cuando estas actividades cesan, así termina la relación.

De igual manera, aquellas relaciones mas fuertes o profundas también sufren porque si nosotros mismos como lesionados nos estamos adaptando, también ellos tienen que adaptarse a la nueva persona. Algunos sí terminan adaptandose, otros lo intentan y se quedan en el camino y otros simplemente ni lo intentan. 

Lo único continúo y constante es el cambio. Tal vez su vida no sufrió un cambio tan radical como el mío o tal vez sí. No lo sé. Lo que sí sé es que todos tenemos diferentes puntos de ebullición y al llegar a este punto cambiamos. Tratemos de aceptar el cambio (cualquiera que sea) y seguir adelante ya sea con un amigo o con cien y así volver a sonreír.

Besos y cerezas! Sonríaaaaaaaaaaaaaan!




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