sábado, 9 de febrero de 2013

Regresando a casa

Creo que nunca olvidaré mi regreso a casa. Había pasado 6 semanas en dos hospitales, era casi septiembre y yo quería irme a la casa de mis papás cuanto antes. El primer lugar que podía comparar antes y después de la lesión. Vería a mi hermanita por primera vez. La última vez que la vi fue en junio cuando me había visitado junto con mi hermano en Puebla. No sabía como enfrentarla o como verla ahora.

Me trasladaron en ambulancia del hospital a mi casa sobre una tabla durísima. El trayecto fue de una hora debido al trafico horrible de Monterrey. Me dolía tanto la espalda. Nunca había llorado por dolor y esa noche lloré. Me pregunté si este dolor sería constante en mi vida y le pedía a Dios que así no fuera.

Mi hermanita me recibió sonriendo y lo primero que me dijo fue que pensaba que tendría cortadas en la cara y al no ver ni una me dijo que me veía muy bien. Solo me limité a aguantarme el dolor y sonreírle. Me instalaron en mi nueva cama y vi alrededor. Todo era conocido pero lo veía de manera tan diferente.

Llevaban arreglando mi regreso casi dos semanas. Se levantó un muro en medio de la sala para aislarme del ruido. Mi papá se encargó de pintarlo y poner un mini split solo para ese cuarto. No había manera de llevarme a mi cuarto real debido a las escaleras y a que tenía que estar acostada todo el tiempo. A la fecha creo que no volveré a ver mi cuarto.

Se hicieron modificaciones en la planta baja de la casa para mi llegada. Y aunque no parece cuarto cuarto así con espejos, buró, closet, etc, pues es mi cuarto temporal jajaja. Estoy cerca de la puerta principal por cualquier emergencia. Tengo mi super cama hospitalaria mas dura que una piedra (Y eso que tengo un colchón hidráulico antillagas jajaja), mi televisión, dos sillones, unos cuantos dvds y poquititos libros.

Han pasado cinco meses y ya estoy mas adaptada a este espacio. Se ha convertido en un espacio compartido con mi hermana. Al principio no se acostumbraba a tenerme en casa ya que llevaba siete años fuera pero ahora somos mas cercanas.

El regreso a casa ha sido bueno en mi caso. Siento que el apoyo constante de mi familia ha sido básico para mi readaptación. Han estado al pendiente de mi y buscan apoyarme en todo momento sobretodo este primer año tan básico.

Al principio me sentía abrumada por toda la atención pero conforme pasa el tiempo y puedo hacer las cosas me siento mas libre, mas yo.

Creo firmemente que una persona lesionada si recibe los servicios adecuados, analgésicos y equipo adaptado para lograr la mayor independencia puede rehabilitarse y readaptarse al cien.

Besos y mil cerezas.

P.D. Les comparto el siguiente documental que me ha motivado muchísimo.

Murderball Trailer
www.youtube.com/watch?v=_kaT5dDiISw


2 comentarios:

  1. Hola;
    Permiteme presentarme, mi nombre es Camila Le Saux, soy franco-mexicana, tengo 34 años, casada, madre, Dra. en Ciencias del Arte y Estética y soy una persona con discapacidad motriz, desde que nací. Siempre he usado silla de ruedas, aunque tengo un control completo de mis brazos y mi torso, el lió esta en las piernas, lo cual no es tan importante al menos para mí. He leído detenidamente tu blog, el cual encontré porque me interesa mucho el comportamiento del discurso de y sobre la discapacidad, que se da en la red; te felicito y te mando un abrazo sincero, se que ahora estás pasando por días difíciles y no me queda más que alentarte porque reconozco en ti un espíritu libre y fuerte, confió plenamente que te adaptaras a esta condición física y social que es la discapacidad.
    Te invito también a construir un criterio personal sobre esta condición que nos une y que nos hace vulnerables, y por supuesto a trabajar para revertir esta situación, así sugiero que busques los documentos referentes a la Convención Internacional para las Personas con Discapacidad, que emitió la ONU hace algunos años, que la ratificó nuestro país y que te puede servir como un orden y una guía para conocer tus derechos.
    La discapacidad según mi visión, es personal e íntima como cada persona en este mundo, para cada uno de nosotros significa algo diferente y nos dimensiona de otra manera, en mi caso te puedo decir, que es para mí solo otra forma de moverme, que me exige el uso de la silla de ruedas, que a lo largo de la vida, se ha ido integrando a mi, como una extensión útil de mi cuerpo, de una forma chabacana te diré que hace años me la quite de la cabeza y me la puse en las piernas. Todo lo que soy ahora tiene que ver con que yo sea una persona con discapacidad y no encuentro vergüenza alguna, para identificarme como tal. Lo que nos hace vulnerables no son las limitantes o diferencias de nuestros cuerpos o mentes, sino la manera en como el mundo se relaciona con nosotros y nos da un espacio, en la mayoría de las situaciones desigual.
    Pero no todo es una cuesta arriba y te puedo asegurar que si tu lo deseas, volverán los momentos felices y encontraras nuevas formas de independencia, de solvencia y de inquietud. Recuerda siempre, "Que no haya nada de ti, sin ti..."
    Cuídate
    Con Cariño

    Camila Le Saux

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    1. Bonjour Camila!

      Muchas gracias por todos tus comentarios. Los agradezco en realidad. Estoy en la curva de reaprendizaje que para mi ha sido sumamente lenta. Quisiera que fuese mas rápido y así poder reforzar y ser un factor de cambio mas fuerte en la sociedad. Tengo muchos deseos de poder cambiar poco a poco la sociedad a la que pertenecí y de la cual me siento excluida actualmente. Como comentas "vulnerable".

      Leeré y analizaré los documentos de la ONU sin duda. Sobre tu punto de vista de la discapacidad lo apoyo. La discapacidad es tan personal e intimo como cualquier otro aspecto de una persona. Me agrada saber que existen personas "out there" que buscan vivir y no sobrevivir y ser felices.

      Saludos y un fuerte abrazo.

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